ADS – Ondas de choque

Hay lesiones que no terminan de resolverse. Una tendinitis que llevas meses arrastrando, una fascitis plantar que vuelve cada vez que retomas la actividad, una calcificación que ningún tratamiento ha conseguido reducir.

Las ondas de choque no son un recurso de último momento: son una de las técnicas más respaldadas científicamente para este tipo de lesiones y, bien aplicadas, marcan la diferencia.


¿Qué son las ondas de choque?

Las ondas de choque son ondas acústicas de alta energía que se transmiten a través de la piel hasta los tejidos lesionados, sin necesidad de ninguna incisión ni intervención invasiva.

Su efecto mecánico actúa directamente sobre el tejido dañado: estimula la regeneración celular, mejora la circulación local y reduce el dolor de forma progresiva desde las primeras sesiones.

Es una técnica ampliamente avalada por la evidencia científica, con décadas de uso clínico en fisioterapia y medicina deportiva.

No improvisa: actúa sobre los mecanismos biológicos de la reparación tisular para que el cuerpo complete lo que por sí solo no estaba consiguiendo.


¿Para qué lesiones están indicadas?

Las ondas de choque tienen indicaciones muy precisas. Son especialmente eficaces en lesiones de tejidos blandos con componente crónico o degenerativo donde los tratamientos convencionales han dado resultados parciales:

  • Fascitis plantar y espolón calcáneo: una de las indicaciones más estudiadas y con mejores resultados documentados.
  • Epicondilitis (codo de tenista): lesión muy frecuente en deportistas y personas con trabajo manual repetitivo.
  • Tendinitis crónica de hombro, rodilla y tobillo: cuando el tendón lleva tiempo inflamado y no consigue repararse solo.
  • Calcificaciones tendinosas: las ondas de choque tienen la capacidad de fragmentar y disolver depósitos cálcicos en tendones, algo que pocas técnicas consiguen.
  • Retrasos de consolidación ósea: en fracturas que no evolucionan con la velocidad esperada.
  • Dolor miofascial: puntos gatillo profundos y zonas de tensión muscular crónica que no ceden con terapia manual convencional.

Si estás en proceso de recuperación de una rotura de fibras o arrastras una lesión que se repite sin resolverse, las ondas de choque pueden ser una parte clave del protocolo.


Beneficios del tratamiento con ondas de choque

Lo que diferencia a las ondas de choque de otros tratamientos analgésicos es que no solo alivian el dolor: actúan sobre la causa del problema:

  • Reducción del dolor desde las primeras sesiones, sin necesidad de medicación.
  • Estimulación de la circulación sanguínea y del metabolismo local: más aporte de nutrientes y oxígeno al tejido dañado.
  • Regeneración de tejidos: activa los mecanismos de reparación celular en tendones, fascias y músculos con capacidad regenerativa reducida.
  • Disolución de calcificaciones en tendones, evitando en muchos casos la intervención quirúrgica.
  • Mejora de la movilidad articular al reducir la rigidez asociada a la inflamación crónica.

Cómo aplicamos las ondas de choque en Fisioterapia Goya

La eficacia del tratamiento depende tanto de la técnica como de un diagnóstico correcto. Por eso el proceso siempre empieza por entender bien tu caso:

  1. Evaluación inicial: historia clínica, exploración física y análisis de la lesión para determinar si las ondas de choque están indicadas y qué protocolo es el más adecuado.
  2. Aplicación con equipo especializado: utilizamos equipos de ondas de choque radiales o focales según el tipo y la profundidad de la lesión. No es lo mismo tratar una fascitis plantar que una calcificación en el manguito rotador.
  3. Sesiones de 10 a 20 minutos: breves, sin recuperación posterior y compatibles con tu vida diaria.
  4. Entre 3 y 6 sesiones en la mayoría de los casos, con seguimiento de la evolución para ajustar el número si es necesario.
  5. Tratamiento combinado: las ondas de choque rara vez se aplican de forma aislada. Las combinamos con radiofrecuencia, terapia manual y ejercicio terapéutico para obtener el máximo resultado y evitar recaídas.

Esta combinación es especialmente importante en lesiones crónicas: si solo tratamos el tendón sin abordar los patrones de movimiento, la carga mecánica o las compensaciones posturales que lo han dañado, el problema tiende a volver.

En lesiones con componente inflamatorio sistémico o reumatológico, lo coordinamos con nuestro abordaje de fisioterapia reumatológica.


Contraindicaciones: cuándo no se aplican

Las ondas de choque son seguras en la gran mayoría de pacientes, pero hay situaciones en las que no están indicadas:

  • Pacientes con trastornos de coagulación o en tratamiento anticoagulante.
  • Tumores en la zona a tratar.
  • Mujeres embarazadas.
  • Infecciones locales activas o heridas abiertas en la zona de aplicación.

En la evaluación inicial valoramos siempre estas circunstancias para garantizar que el tratamiento es seguro y adecuado para ti.


Fisioterapia Goya: ondas de choque en el Barrio Salamanca

Si llevas tiempo con una lesión que no cierra, que vuelve o que simplemente no responde como debería, las ondas de choque pueden ser la pieza que faltaba en tu tratamiento.

Disponemos de equipamiento de última generación y un equipo con amplia experiencia en el manejo de lesiones crónicas y tendinopatías.

Pide tu valoración. Te decimos desde la primera sesión si es la técnica indicada para tu caso.

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Autor del artículo: Equipo de Fisioterapia Goya