Etapas del parto: qué ocurre en cada fase y cómo preparar tu cuerpo

etapas del parto

El momento en que tu bebé llega al mundo es, probablemente, el acontecimiento más intenso de tu vida. Y, sin embargo, pocas cosas reducen la ansiedad de ese día tanto como conocer con detalle qué va a pasar en tu cuerpo antes, durante y después. 

Comprender las etapas del parto no es un ejercicio académico: es una forma concreta de recuperar el control, confiar en tu cuerpo y tomar decisiones informadas.

En Fisioterapia Goya llevamos más de una década acompañando a mujeres en el Barrio de Salamanca, en Madrid, durante todo el proceso de maternidad. Desde la preparación antes del nacimiento hasta la recuperación postparto. 

En este artículo queremos darte una guía clínica y humana sobre las fases y etapas del parto, qué esperar de cada una y qué puedes hacer desde hoy para vivirlas con más seguridad y menos miedo.

¿Qué es el trabajo de parto?

El trabajo de parto es el proceso fisiológico mediante el cual el útero se contrae de forma progresiva para dilatar el cuello uterino, permitir el descenso del bebé por el canal del parto y, finalmente, expulsar la placenta. 

Se trata de un proceso continuo, aunque por razones clínicas y pedagógicas se divide en tres grandes etapas: la fase de dilatación, la fase de expulsivo y la fase de alumbramiento.

Cada una tiene características propias en cuanto a duración, intensidad y lo que se espera del cuerpo de la madre. Conocerlas bien es el primer paso para prepararte de forma consciente.

Las tres etapas del parto

Primera etapa: la dilatación

La fase de dilatación es la más larga de las etapas del trabajo de parto. Comienza cuando las contracciones uterinas se vuelven regulares y el cuello del útero empieza a borrarse y a abrirse, y finaliza cuando la dilatación alcanza los 10 centímetros, que es la apertura necesaria para que el bebé pueda descender.

Según la Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal del Ministerio de Sanidad, la duración habitual de esta primera etapa se sitúa entre cinco y ocho horas en mujeres con su primer parto, aunque puede ser considerablemente más corta en mujeres con partos previos.

Dentro de la fase de dilatación se distinguen a su vez dos subfases:

  • Fase latente o pasiva: Las contracciones son todavía irregulares, de baja intensidad y corta duración. El cuello uterino comienza a borrarse (adelgazarse) y se dilata lentamente hasta unos 4-6 centímetros. Muchas mujeres pueden estar en esta subfase durante horas sin saberlo, incluso en casa, descansando.
  • Fase activa: A partir de los 4-6 centímetros de dilatación, las contracciones se vuelven más frecuentes, más largas y significativamente más intensas. El cérvix progresa con mayor rapidez hasta alcanzar la dilatación completa. La subfase final de esta etapa, conocida como fase de transición, es la más intensa de todo el parto: las contracciones llegan cada dos o tres minutos y la presión sobre el suelo pélvico es máxima.

¿Qué papel tiene la fisioterapia en la dilatación? 

Un suelo pélvico bien preparado, que conoces, que controlas y que sabes cómo relajar conscientemente, puede marcar una diferencia real en cómo vives esta fase. 

En nuestra Unidad de Maternidad trabajamos la gestión del dolor, la respiración consciente y la relajación activa del periné para que llegues a esta etapa con recursos propios.

Segunda etapa: el expulsivo

Cuando el cuello del útero ha alcanzado la dilatación completa (los 10 centímetros), comienza la segunda etapa del trabajo de parto: el período expulsivo. En esta fase, el bebé desciende por el canal del parto hasta el nacimiento.

Esta etapa se divide, a su vez, en dos momentos:

  • Fase pasiva del expulsivo: La dilatación es completa, pero el bebé todavía no ha descendido lo suficiente. No hay todavía necesidad de pujar de forma activa y es importante que la madre pueda descansar y concentrarse en respirar.
  • Fase activa del expulsivo: Cuando el bebé es claramente visible o cuando la mujer siente la necesidad irresistible de empujar. Las contracciones se acompañan de pujos —espontáneos o dirigidos por el equipo sanitario— que, junto con la dinámica uterina, impulsan al bebé hacia el exterior.

La duración de esta etapa es muy variable. En mujeres primíparas sin anestesia epidural puede durar entre 18 minutos y una hora; con epidural, puede extenderse hasta dos o tres horas. En mujeres con partos anteriores, suele ser considerablemente más rápida.

Cuando la cabeza del bebé emerge, la comadrona o el obstetra comprueba que las vías respiratorias están libres y que el cordón umbilical no está enrollado. Después salen los hombros y, con ellos, el resto del cuerpo. Es el momento del encuentro.

Dato clínico relevante

La posición materna durante el expulsivo tiene un impacto directo en la biomecánica del parto. Las posturas verticales (de pie, en cuclillas, a cuatro patas) favorecen el descenso fetal y reducen la presión sobre el periné, disminuyendo el riesgo de desgarros. 

La fisioterapia obstétrica entrena estas posiciones antes del parto para que no tengas que aprenderlas en el momento más intenso. 

Puedes leer más sobre este tema en la revisión de Medicina Naturista de la Universidad de Vigo (2025), que analiza específicamente la efectividad de la fisioterapia en variables como el dolor, los pujos y la duración del trabajo de parto.

Tercera etapa: el alumbramiento

El alumbramiento es la última de las etapas del parto. Una vez que el bebé ha nacido, el útero continúa contrayéndose para desprender la placenta de la pared uterina y expulsarla.

Esta fase tiene una duración normal de entre 10 y 60 minutos, aunque en la mayoría de los casos se completa en los primeros 30 minutos. 

Es habitual que el equipo médico administre oxitocina sintética para acelerar el proceso y reducir el riesgo de hemorragia postparto, una práctica recomendada por la Organización Mundial de la Salud.

Durante el alumbramiento, muchas mujeres se centran en su bebé; el contacto piel con piel inmediato es fundamental para el vínculo y la lactancia y apenas perciben las contracciones que terminan el proceso.

Los pródromos del parto: antes de que todo empiece

Antes de entrar propiamente en el trabajo de parto, la mayoría de las mujeres experimentan lo que se conoce como pródromos del parto: señales que indican que el cuerpo se está preparando para el nacimiento. 

No todas las mujeres los notan con la misma intensidad, y en algunas prácticamente pasan desapercibidos. Los pródromos más comunes incluyen:

  • Pérdida del tapón mucoso (el tapón que cierra el cuello del útero durante el embarazo), a veces acompañado de pequeñas manchas de sangre
  • Contracciones de Braxton-Hicks más frecuentes o intensas
  • Presión pélvica aumentada a medida que el bebé baja hacia el canal del parto
  • Cambios en el estado de ánimo, mayor inquietud o, por el contrario, una sensación de calma repentina
  • Rotura de la bolsa amniótica (en algunos casos esto ocurre antes de que comiencen las contracciones regulares)

La clave para distinguir los pródromos del inicio real del trabajo de parto es la regularidad y progresión de las contracciones: cuando se vuelven rítmicas, no ceden con el reposo y aumentan progresivamente en intensidad y duración, el parto ha comenzado.

¿Cuánto dura el parto en total?

No existe una respuesta única. La duración total del parto depende de múltiples factores: si es el primero o no, la posición del bebé, el tono y la elasticidad del suelo pélvico, la postura materna, el uso o no de anestesia epidural y cómo está preparado el cuerpo de la mujer.

Lo que sí sabemos, con evidencia científica, es que una buena preparación física y emocional reduce la duración del trabajo de parto, disminuye la necesidad de intervenciones como la cesárea o la episiotomía y mejora la experiencia global del nacimiento. Esta es, precisamente, la razón de ser de nuestro Plan de Preparación al Parto en Fisioterapia Goya.

¿Cómo prepara la fisioterapia tu cuerpo para cada etapa?

Conocer cuáles son las etapas del parto es una parte. Pero prepararte activamente para ellas es lo que marca la diferencia que se nota.

En Fisioterapia Goya trabajamos con las futuras mamás del Barrio de Salamanca y zonas próximas de Madrid (Recoletos, Lista, Castellana, Retiro) desde el embarazo hasta el postparto. Esto es lo que trabajamos en cada fase:

Antes del parto — Preparación:

  • Masaje perineal: técnica manual que mejora la elasticidad del suelo pélvico y reduce significativamente el riesgo de desgarros y episiotomías durante el expulsivo. Los estudios científicos disponibles —incluyendo revisiones en bases de datos como PubMed y Cochrane— respaldan su eficacia cuando se practica a partir de la semana 34-36.
  • Entrenamiento de la respiración: la respiración consciente es una de las herramientas más potentes para gestionar el dolor durante la dilatación sin recurrir de inmediato a la epidural, o para complementarla si se utiliza.
  • Trabajo postural y de movilidad: aprendemos juntas las posiciones que favorecen la progresión fetal en cada etapa del trabajo de parto, especialmente durante el expulsivo.
  • Conciencia corporal del suelo pélvico: saber contraer, pero sobre todo saber relajar. Muchas mujeres llegan al parto sin haber entrenado nunca la relajación activa del periné, que es la habilidad más importante en el momento crítico.

Durante el parto:

Aunque la fisioterapia no actúa directamente en el paritorio como lo hace el equipo obstétrico, los recursos que has entrenado previamente (respiración, postura, relajación, gestión del dolor) son los que te sostienen cuando más los necesitas.

Después del parto — Recuperación postparto:

El parto, incluso cuando ha ido bien, genera cambios profundos en el suelo pélvico y el abdomen que merecen atención especializada. 

Desde Fisioterapia Goya te acompañamos también en esta etapa, con tratamiento personalizado para la cicatriz (si ha habido cesárea o episiotomía), la diástasis abdominal y la recuperación funcional del periné. Puedes saber más en nuestra Unidad de Maternidad.

Señales de alarma: cuándo llamar a tu matrona u hospital

Es importante que conozcas las señales que requieren atención médica inmediata, independientemente del momento del embarazo en que aparezcan:

  • Contracciones regulares antes de la semana 37 (trabajo de parto prematuro).
  • Rotura de la bolsa amniótica, especialmente si el líquido tiene color verdoso o marrón.
  • Sangrado vaginal abundante.
  • Disminución o ausencia de movimientos fetales.
  • Dolor de cabeza intenso, alteraciones visuales o hinchazón brusca en manos y cara (posibles signos de preeclampsia).

Ante cualquier duda, contacta siempre con tu matrona o acude a urgencias. En fisioterapia complementamos la atención médica; nunca la sustituimos.

Preguntas frecuentes sobre las etapas del parto

¿Cuáles son las etapas del parto y cuánto dura cada una?

El parto tiene tres etapas: dilatación (la más larga, entre 5 y 8 horas en primíparas), expulsivo (entre 18 minutos y 3 horas) y alumbramiento (entre 10 y 60 minutos). Estas duraciones son orientativas y varían enormemente de una mujer a otra.

¿Qué es la fase de transición en el parto?

Es la subfase final de la dilatación, cuando el cérvix pasa de los 7-8 centímetros a la dilatación completa. Es la fase más intensa del parto: las contracciones son muy seguidas, muy dolorosas y la presión pélvica es máxima. Suele durar entre 15 y 60 minutos.

¿Cuándo debo ir al hospital?

La regla general que suelen dar las matronas es la llamada «regla del 5-1-1»: contracciones cada 5 minutos, que duran 1 minuto, durante al menos 1 hora. Si tu bolsa se ha roto, debes ir inmediatamente.

¿Ayuda la fisioterapia a tener un parto más corto?

Sí, hay evidencia que lo respalda. Una preparación adecuada del suelo pélvico, el trabajo postural y el entrenamiento de la respiración contribuyen a una progresión más eficiente del trabajo de parto y reducen la tasa de intervenciones. Nuestro Plan de Preparación al Parto está diseñado con este objetivo.

¿Se puede preparar el parto si ya estoy en la semana 36 o 37?

Sí, aunque antes es mejor. Idealmente, comenzamos la preparación a partir de la semana 32-34, pero incluso en las últimas semanas hay trabajo que hacer y que marca la diferencia.

Estamos en cada etapa y cuando más nos necesitas

Las etapas del parto (dilatación, expulsivo y alumbramiento) no son solo una secuencia biológica inevitable. Son un proceso que puedes conocer, anticipar y preparar activamente. 

Cuanto más informada y preparada llegues, más recursos tendrás para tomar decisiones, gestionar el dolor y vivir el nacimiento de tu bebé como un momento de fortaleza, no de miedo.

En Fisioterapia Goya, en el Barrio de Salamanca de Madrid, acompañamos a mujeres en todo este proceso. 

Si estás embarazada o estás pensando en un futuro embarazo, estaremos encantadas de ayudarte a prepararte de forma integral, con rigor clínico y con el trato cercano que nos define. Contacta con nosotros.